Iontoforesis

La iontoforesis, de ionto (ion) y phoresis (traslado), es una técnica que se emplea en medicina con distintas finalidades, tanto terapéuticas como diagnósticas, se incluye dentro de la electroterapia (tratamiento de enfermedades mediante el empleo de la electricidad).1 Se basa en introducir iones de sustancias activas a través de la piel, gracias a la aplicación de corriente continua de baja intensidad a los tejidos, mediante la colocación de 2 electrodos. El fundamento es que las sustancias iónicas poseen carga eléctrica y tienden a desplazarse hacia el polo de signo contrario, donde son absorbidas a través de la piel.2 3 De esta forma se consigue que ciertos medicamentos atraviesen la piel y realicen su efecto en el interior del organismo, evitando su paso por el tubo digestivo y sin necesidad de administrarlos por vía inyectable. Algunas de las aplicaciones más habituales son el tratamiento de la hiperhidrosis – sudoración excesiva – y la realización del test del sudor para el diagnóstico de la fibrosis quística.4 También se emplea en fisioterapia para tratar procesos inflamatorios agudos de origen muscular o articular, como la fascitis plantar y la epicondilitis. Los principales efectos secundarios pueden producirse por reacciones alérgicas a los medicamentos que se aplican o debidos a la producción accidental de quemaduras tanto de origen térmico como químico.1

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